Restaurante Robata
Anoche disfrutamos de una cena de 5 estrellas en el restaurante japonés Robata, en Madrid. Entre otras cosas, resulta que su cheff, Takeshi Ikino, que acumula un sinfín de méritos gastronómicos, os puede cocinar Fugu (pez globo) si os apetece.
Nosotros optamos por un menú bastante más conservador que incluyó:
- Sopa miso y ensalada de algas finas
- Hígado de rape marinado
- Nigiris de toro (ventresca de atún), negitoro gunkan (picadillo de ventresca de atún con puerro) y tobiko gunkan (huevas de pez volador)
- Makis de unagi (anguila) y ebi (langostino) tempura invertido.
- Bakalao marinado en miso a la plancha
- Postre: mini-mochis rellenos de helado (vainilla, té y alubias dulces) y un sorbete de licor de cereza
La sopa y algas finas cumplieron las expectativas y el hígado nos sorprendió muchísimo. En primer lugar porque fue convite de la casa y en segundo porque estaba sencillamente delicioso. Sabía totalmente a mar, aunque moderadamente por lo que no abrumaba. Su textura es como de la del tofu y el marinado me recordó a la salsa para tempura, bastante suave.
En muchos restaurantes con carta japonesa se puede encontrar toro pero ayer descubrí que lo que hasta ahora nos habían servido no es precisamente lo que probamos anoche. La carne que nos presentaron era tierna, con una textura más blanda y agradable que la carne de atún normal y tenía unas vetas de deliciosa grasa muy marcadas y que recuerdan verdaderamente a la ventresca.
Ahora entiendo porqué en el restaurante Naomi (también madrileño) siempre nos decían "hoy no toro!" cuando preguntábamos. Servir otras partes del atún como toro debería estar penado con prisión.
Aunque el negitoro gunkan pasó más bien sin pena ni gloria, el tobiko gunkan fue excelente. Los makis muy buenos también, aunque el de ebi tempura era más bien cuadrado, cosa que perdonamos en el mismo instante que nos metimos una porción en la boca.
El bakalao fue una auténtica delicia. Como plato es tan simple como redondo. El lomo de bakalao, de ración y marinado en miso había sido pasado por la plancha lo justo para caramelizar parte del marinado creando una textura ligeramente crujiente y dulce en las esquinas de la pieza de pescado.
Para terminar preguntamos por los mochis, pero no tenían así que pedimos los sorbetes. Sin embargo, junto con ellos nos trajeron en un platito cuatro mini-mochis rellenos de helado para que los probáramos.
En lo referente al local y al servicio no se puede decir nada malo. Es muy espacioso y se nota que a la hora de disponer las mesas ha primado la comodidad de los clientes frente al aforo. El restaurante tiene habitaciones con tatami para cenas con mayor privacidad y sushi bar. Solo puedo reprochar que en el sushi bar no parecía que se tuvieran buenas vistas al trabajo de los cocineros.
No vimos ningún oriental formando parte del servicio cosa que, a pesar de quitarle un poco de encanto, puede ser una ventaja a la hora de pedir alguna explicación. En cualquier caso, todos fueron más que atentos y el detalle de invitarnos al hígado de rape o sacar los mini-mochis en los postres fueron el colofón de una cena que ya iba bien encaminada desde que entramos allí.
Aunque está feo hablar de dineros, creo que no sería una review completa sin tocar este tema. Se trata de un restaurante de precio alto. No puedo decir que sea caro de una manera absoluta, pero sí que puede resultar un poco más caro que otros restaurantes de ese rango. Pagamos por la cena 95€ muy satisfechos y seguramente lo volveremos a hacer en el futuro.
Restaurante Robata
Calle de la Reina 31 (Madrid)
Teléfono para reservas: 915218528
