Abstención en la votación de presupuestos autonómicos
Esta mañana escuchaba atónito en la radio las declaraciones de algún mandamás sobre su participación en las votaciones de este año para aprobar los presupuestos autonómicos. Por lo visto, en el PP han decidido abstenerse en la votación, a pesar de estar en contra de la aprobación de los mismos, para no confundir a sus votantes, ya que luego iban a recibir la pasta de los presupuestos igualmente. En plan: "voto que no, pero abrocho la pasta".
En el juego democrático, cuando uno va a asumir el resultado de una votación y está en a favor o en contra de algo, debe tiene derecho a participar. Precisamente esa es la diferencia entre el voto en blanco y la abstención. Cuando uno vota en blanco, vota en contra de todas las opciones pero, al haber participado en la votación, asume el resultado igual que el resto. Cuando uno se abstiene, está expresando el rechazo a la votación en sí, por lo que no estaría obligado a asumir el resultado. En teoría, porque, en la realidad todos vivimos en un estado de derecho queramos o no, por lo que te abstengas o no, tendrás que acatar el resultado de una votación, si eras votante potencial en primer lugar.
En cualquier caso, lo grave de la situación es que un político que participa en votaciones y que dicta el comportamiento de otros tantos parlamentarios, confunda algo tan básico de la democracia como eso. También es grave que los periodistas en general, y los de radio 5, no hayan hecho incapié en este pequeño pero importante detalle. Pero bueno, seguramente sería pedir peras al olmo.
